Salir de la zona de confort, hoy es la mejor opción

Salir de la zona de confort

La zona de confort hace referencia a un estado mental similar al “piloto automático”, por el que las personas adoptamos una rutina con el objetivo de obtener un rendimiento continuo sin tener que asumir riesgos.

Es esa zona donde nos sentimos seguros, porque lo tenemos todo controlado.

Salir de la zona de confort puede provocar en dicha persona un estado de ansiedad o temor al fracaso, que prefiere evitar a toda costa, conformándose con la situación actual, aunque ésta le provoque insatisfacción o infelicidad.

Esta zona de confort es el “lugar” en el que estamos cómodos, nuestro ambiente, que hemos ido “construyendo” desde nuestra tierna infancia.

Puede que nos esté generando insatisfacción, pero es más poderoso el miedo a salir de la zona de confort, que el poder de atracción de la recompensa que puede haber fuera de sus fronteras.

Curioso que solemos preferir la infelicidad a la incertidumbre.

¿Qué sentimientos nos genera estar dentro de la zona de confort?

Sabemos que estamos en la zona de confort cuando tenemos la sensación de vivir el mismo día todo el tiempo, como la película del “Día de la Marmota”.

Cuando nos hacemos conscientes de esto, nuestro cerebro nos reta llevándonos al abismo de preguntas cómo, ¿esto será así siempre? ¿realmente esto es lo que quiero?

Acompañado de un síntoma que suele ser cierta apatía hacia las tareas diarias, provocando una sensación de hastío por la rutina. Esto se traduce en una profunda desmotivación, que impide el desarrollo personal, porque damos vueltas sobre lo qué es, en lugar de lo que podría ser.

El miedo es poderoso y nos mantiene atados a esa zona de confort. En los casos más extremos puede llevar a una sensación de aislamiento social, que derive en un constante estado de tristeza y soledad. Un camino que sólo tiene una salida, la depresión.

Salir de la zona de confort

¿Qué hacer para evitarlo? ¿Cómo salir de la zona de confort?

Una persona que lleva demasiado tiempo inmersa en su zona de confort se siente incapaz de escapar de ella.

El primer paso, es reconocer que si sigo haciendo las mismas cosas, obtendremos iguales resultados, y parece que si estamos en ese punto de insatisfacción, es porque no queremos estar allí.

Esa sensación incómoda de sí pero no, o de estar como cayendo en un agujero dónde no sabemos a qué agarrarnos, puede ser resuelta si lo compartes, lo verbalizas con alguien, un familiar, un amigo, un o un especialista cualificado.

No es para nada fácil, pero plantarle cara al miedo nos ayudará a relativizar dicho temor, así como a fijar objetivos alcanzables que nos ayuden a reponer la confianza en nosotros mismos.

Nuestra mente es muy poderosa, y, en cuanto se vea amenazada nos pondrá un sinfín de excusas para no avanzar y quedarnos anclados en la situación “cómoda” en la que no tenemos que arriesgar ni tomar decisiones.

Aunque pueda parecer ir contra nuestra naturaleza, cuando esto sucede tenemos que luchar contra lo que nos está pidiendo nuestra propia mente, abrir nuestra mente, afrontar el estado de ansiedad, sabiendo que la recompensa es aumentar nuestro rendimiento para conseguir la recompensa, nuestra felicidad.

Salir de la zona de confort

Motivos por los que salir de la zona de confort

Afrontar el miedo. Enfrentarse a la ansiedad cara a cara te hace más fuerte y te ayuda a tener autoconfianza.

Ahondado en esto al enfrentarte a tus miedos sale a relucir tu creatividad, buscando las maneras de burlar las barreras que te estás autoimponiendo.

Es como el ejemplo de viajar al extranjero, si no te fuerzas a hablar con los demás te sería imposible comunicarte. Lánzate a la piscina, aunque al principio cueste, terminarán entendiéndote.

Luchar por salir de la zona de confort destierra para siempre la apatía de tu vida, te hace crecer como persona, ampliar tus horizontes y sentirte a gusto contigo mismo.

Además es una ventana abierta para nuevas vivencias, nuevas experiencias vitales, así como una oportunidad para conocer gente nueva y la oportunidad para plantearte nuevos retos.

Anticípate a todas las excusas que tu mente te pondrá por el camino. Desafíate a ti mismo a diario. Busca exprimir tu rendimiento al máximo, no permitas que el miedo o la comodidad te prive de acercarte a la mejor versión de ti ¡¡Descúbrete!!

Salir de la zona de confort

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